Mostrando entradas con la etiqueta Objetivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Objetivos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de enero de 2015

Ocho consejos para que en 2015 por fin cumplas tus metas

La mayoría de los intentos por cumplirlos fallan y se vuelven a proponer para el siguiente año
Cada año, millones de españoles durante la noche de fin de año se proponen iniciar cambios en sus vidas. Queremos mejorar nuestras relaciones, nuestros ingresos, dejar de fumar, perder peso, hacer ejercicio, beber menos, empezar a estudiar... Si eres de los que cada año se hace los propósitos, es probable que estés repitiendo una y otra vez los mismos. Es decir, que año tras año te propongas las mismas cosas solo para darte cuenta al final que no las has cumplido y las vuelves a proponer al año siguiente.
El experto en motivación nos recomienda los siguientes pasos para cumplir de verdad los propósitos:
1. Apunta tus objetivos. Si no tienes la disciplina de escribir tu objetivo, ¿cómo quieres tener la constancia para ejecutarlo?
2. Escribe por qué esta conducta es importante para ti. Determina qué ventajas conllevan tus propósitos para ti y piensa en el impacto positivo que van a tener cuando los consigas. Imagina la cara de tus amigos, de tus familiares, cómo te vas a sentir tú cuando lo tengas, cuánto se van a alegrar tus allegados...Según el investigador americano Icek Ajzen existen 3 factores importantes para realizar propósitos:
1. Los beneficios del propósito: nos cuestionamos si empezar a hacer, por ejemplo, footing es beneficioso o no, si dejar de fumar es sano o no etc. Es decir, lo más importante es lo que pensamos sobre la conducta: si la conducta en sí es beneficiosa no importa tanto. Por ello, busca datos que confirmen que tu propósito es beneficioso.
2. Pensamos en la opinión de nuestros amigos y familiares. Nos importa lo que van a pensar, sus opiniones: “Mis amigas me van a apreciar, mi pareja se va a pensar que la idea es tonta etc”.
3. Cuestionamos si realmente somos capaces de cambiar nuestra conducta.Aquí todo tipo de creencias son importantes. Sencillamente no soy deportista, no puedo decir “no”, soy bueno en...
3. Convierte tus propósitos en imágenes, dibujos y frases muy atractivas. Haz un collage con lo que te has propuesto. Solamente escribir un propósito no es suficiente atractivo para empezar todo el trabajo que supone tener que cambiar conductas. Necesitas algo más emocional, algo así como si fuera una foto de tu futuro ideal y “ver” aquél estado que te está esperando. Cuando lo tengas hecho, lee tus propósitos y mira tu collage cada día.
4. Determina tu conducta deseada: qué tienes que hacer. Este es un paso esencial, sin cambios en tu conducta no vas a conseguir nada. Esta es la parte difícil, la prueba de si vas a convertir tus propósitos en realidad. Determina de qué forma vas a actuar para iniciar el camino. ¿Qué es lo que tienes que hacer? ¿Cuántas veces? ¿Cómo vas a planificar tus semanas? ¿Qué días a la semana y que horas al día vas a dedicarle a la conducta nueva? Se lo más concreto y específico posible.
5. Preparación de momentos difíciles. Determina con antelación qué situaciones van a dificultar mantener tu conducta deseada. La mayoría de las personas que empiezan una dieta la dejan en un momento difícil. Puede ser un momento en el que te sientes solo, cansando o has tenido un problema en el trabajo, en casa etc. Y te convences que ahora no es el momento de seguir con el propósito.
Es decir, ya sabes o puedes imaginar con antelación situaciones que te van a poner a prueba. Establece previamente cómo quieres actuar en momentos difíciles y cómo vas a actuar. Por ejemplo, quizás debes comer algo antes de ir a esa cena copiosa, o puedes beber un refresco light en vez de algo que lleve alcohol, avisar a tus amigos con antelación que no quieres fumar, etc. En realidad, ya sabes las situaciones que te han dificultado en anteriores ocasiones mantener tu propósito, así que determina una conducta alternativa por si te vuelve a pasar.
6. Tener un plan B. Si un día te has recaído y no has cumplido con tu propósito, no pasa nada. La inmensa mayoría es demasiado exigente consigo mismo. Nos sentimos tan mal si pecamos o caemos una vez, que pensamos que hemos fracasado totalmente: “Ves, ya sabía que lo de dieta no era nada para mi... es que no tengo fuerza de voluntad”. Y entonces automáticamente decides que, como has recaído, ya no puedes volver a levantarte y te instalas en tu conducta anterior. Las pocas personas (19%) que consiguen cambios duraderos, es decir, más de dos años, en su mayoría han tenido una o varias recaídas en su conducta anterior y además forma parte del proceso.
7. Pregunta a tus amigos si te quieren ayudar. Asegúrate que puedes llamarles si pasas un momento difícil en ese proceso para que te puedan apoyar. El hecho de sentir la responsabilidad de no defraudar a tus amigos suele ser un pilar grande de apoyo. Si quieres ir un paso más allá, a lo mejor puedes proponerles realizar los propósitos juntos y animaros a cumplirlos.
8. Date recompensas durante el camino. Por cada pequeño paso positivo que has dado, date una pequeña recompensa. Muchos de los cambios importantes que queremos conseguir son trayectos a medio o largo plazo. Casi todos los propósitos que son importantes requieren un esfuerzo durante mucho tiempo y es importante celebrar los pequeños logros durante el camino. Si por ejemplo quieres perder peso, puedes comprar ya alguna prenda de tu talla deseada, para que sientas que te está esperando al final del camino. Si llevas una semana sin fumar, regálate algo, date algún premio. Así, tu cerebro vincula placer y positividad con los cambios que estás iniciando en lugar de solamente sufrimiento por lo que has tenido que dejar atrás.

miércoles, 7 de mayo de 2014

No tengo dinero y quiero ganar dinero en multinivel.


No tengo un duro y quiero ganar dinero en multinivel… que bien suena esta entrada… es lo mismo que decir “no me acerco que me quemo”.

¿Cuánta gente está en la situación de quiero ganar dinero en multinivel?
Mucha gente…

En este artículo no quiero decirte porque el mlm es la mejor propuesta de negocio, o si el email marketing es el futuro en la comercialización, o si los dispositivos móviles es lo que viene con mucha fuerza…

No…

Hoy quiero contarte experiencias de mí día a día con personas de este tipo, que tengo agrupadas en mi mente…


-Y si te identificas con ellas-

Intentaré ayudarte en como cambiar esa situación y puedas entrar en una senda ganadora…

Espero que no te duela lo que te voy a decir…

Porque yo en algún momento también me he visto en esa situación, así que se perfectamente como es…


Quiero ganar dinero en multinivel, ese es nuestro primer objetivo cuando empezamos este negocio…

Alucinamos con tener el coche de nuestros sueños, la casa de nuestros sueños, que nuestra familia tenga seguridad…

Pero el principal problema es que no estamos dispuestos a cambiar… queremos estar cómodos… y si hay alguien que va a moverte del asiento…

Salen las absurdas excusas, que solo te crees tú…

Nos han dicho que tenemos que estar todo el día soñando y todo llegará a nuestras manos… en realidad no funciona así…

Tener un sueño es imprescindible, pero si tus acciones no te llevan hacia él.
 

-Tu sueño se convertirá en una pesadilla-

Queremos seguir haciendo lo mismo que antes y vivir con la ilusión de que algún día, tendremos la suerte…

Si odias el cambio no debes emprender ningún negocio, tu lugar es buscarte un trabajo y ganarte un sueldo cuando puedas…

O quizá quieres que un upline milagroso que te haga ganar dinero…

…queremos hacer responsables a terceras personas de nuestra mediocridad…

Sinceramente ese no es el camino…

El camino es el esfuerzo diario por construir tu negocio… Pasó a paso…

Así que toma decisiones de que es lo que más te conviene en tu vida y que es lo que necesitas para llegar a tus objetivos…

Quiero que te respondas a esta pregunta… ¿Realmente quieres crear un negocio multinivel?

O solo estás dando vueltas de forma desesperada a ver qué pillas por el camino… porque siento decirte, que no vas a llegar a ningún sitio.
 

Te llenas la cabeza de pensamientos que te limitan…

No puedo pagar esto, no sé hacer esto, me gustaría conseguir esto…

…no me puedo permitir ir a esta conferencia, no puedo pagarme este curso, hay mucha crisis…

Pero eso quien se lo cree!!!

Solo tú.

Tú eres el principal factor para tener éxito y ganar dinero en multinivel o en cualquier negocio que te propongas…

Cuando tomes una decisión sincera de lo que quieres hacer es cuando todo empezará a encajar…

Tal y como lees esto piensa ¿Qué objetivo quiero cumplir hoy, en una semana, en un mes, en un año, en diez años?

¿Has tomado la decisión de crearte un objetivo? El 90% no saben lo que es eso…

Así que 9 de cada 10 de los que lean este artículo no habrán tomado la decisión de ponerse objetivos…

No sirven las excusas, el ya lo haré o tengo que hacer no sirven… hazlo ahora !! cueste lo que cueste…

Si te haces la pregunta… quiero ganar dinero en multinivel es porque no estás ganado un duro…

Así que la solución es tomar la decisión ahora…

Y paga el precio del éxito sin pensar, hasta que llegues a tu objetivo. Así que si no ganas dinero en tu negocio tu eres el mayor responsable de esa situación.

Ahora te toca a ti…

viernes, 4 de abril de 2014

¿Por qué el multinivel no brilla en España?



Primero tenemos que dejar claro qué entendemos por negocio multinivel: representante independiente que se asocia con una empresa de la que vende productos sin intermediarios donde se obtienen beneficios por dos vías: de las ventas directas y de las que realizan las personas que forman parte de tu red de distribuidores.
Analicemos algunas claves de esta definición:
  • Representante independiente
  • Socio de una empresa
  • Venta de productos sin intermediarios
  • Beneficios de la venta directa
  • Beneficios de las ventas directas de nuestra red de distribuidores

Todo esto ya nos hace pensar que cualquier persona que decida formar parte de la industria multinivel debe ser emprendedor, actuar como socio de una gran empresa de modo independiente, que hay que vender productos porque sólo se obtienen beneficios de esas ventas que nosotros hacemos directamente sin intermediarios, sin publicidad, sin espacio físico… y también que hay que crear una red de distribuidores porque gran parte de nuestros beneficios se obtienen de lo que vendan nuestros asociados en el proyecto.
Y ahí está la madre del cordero… Porque nosotros, los españoles, según los datos que se manejan las escuelas de negocios ni somos emprendedores ni estamos acostumbrados a trabajar en equipo. Pongamos negro sobre blanco cuáles son las principales trabas que nos encontramos en la sociedad española en general cuando abordamos el emprendurismo:
  • De los 18 millones de españoles que a día de hoy trabajan, sólo tienen negocio propio 3 millones. En Estados Unidos, sin embargo, una de cuatro personas en edad de trabajar cuenta con un negocio propio. Y es que en España la tasa de actividad emprendedora, que mide el porcentaje de población activa embarcada en un proyecto empresarial con menos de tres años de vida, es del 4,3%. Con un añadido, esta cifra es la más baja de los últimos 11 años, lo que significa que ante la falta de trabajo por cuenta ajena que ha traído la crisis, muy pocos han decidido embarcarse en proyectos por cuenta propia. Está claro: en España no somos emprendedores.
  • Y siguiendo la línea de la afirmación anterior, el 50% de los españoles declaran que no emprenden un negocio porque tienen miedo al fracaso, mientras que por ejemplo en el caso de los marroquíes dicen que no lo hacen por esa razón sólo el 25%. Y es que no hemos entendido la filosofía de los grandes triunfadores como el presidente de IBM, Tom Watson que sostenía que “si quieres tener éxito debes duplicar tu porcentaje de fracasos” o el famoso Thomas Edison quien no desistió ante los numerosísimos reveses que sufrió antes de dar con la clave para inventar la bombilla y dejó su experiencia para la historia en forma de esta célebre frase: “muchos fracasos ocurren en personas que no se dieron cuenta lo cerca del éxito que estuvieron”.



  • Otra de las cuestiones que atenazan a las personas en nuestro país es la falta de costumbre de trabajar por objetivos. Esto es cobrar en función de los resultados. Preferimos cumplir nuestras horas estipuladas con más o menos efectividad y esperar a fin de mes para cobrar también nuestro sueldo estipulado sin pensar que quizá con una mayor implicación ese sueldo podría ser la recompensa justa a nuestro esfuerzo realizado… Pero estamos hablando de implicación y si el negocio es de otro… es difícil implicarse. De ahí que la apatía, el escaqueo o lo que algunos llaman el ‘síndrome del funcionario’ sea el método ideal de trabajo para muchas personas.


  • Y es que es difícil mantener la disciplina. También en esto somos generalmente vagos. Preferimos que nos marquen un horario y fichar a la entrada y salida demostrando que nuestro cuerpo ha estado presente en el lugar que tenemos asignados –de nuestra alma nadie dice nada- a trazarnos un plan de trabajo que implique objetivos y desarrollarlo con autodisciplina.
  • Pero es que si además en el Plan de Trabajo tenemos que tener en cuenta que debemos incluir a nuestro equipo porque el grado de desarrollo que alcance tu red es directamente proporcional a tu éxito, entonces… entonces la cosa se complica porque no sólo has de luchar con tus raíces no emprendedoras sino que debes competir también con las de las personas que han decidido sumarse a tu negocio, que también pesan lo suyo.
  • Si a esto le añadimos que el hecho de tener un negocio con éxito significa que debes estar en vanguardia y que sólo esto se consigue con formación… esto ya es un problema más porque el estudio continuo en técnicas de venta, de la competencia, de otros networkers con éxito, de las posibilidades de los planes de compensación, de los productos… hacen que no puedas mantenerte estático… y eso generalmente incomoda.
Pero además de todas estas cuestiones que se deben a la falta de cultura emprendedora que arrastramos en nuestro país, nosotros, los networkers, nos encontramos con otros problemas añadidos a la hora de desarrollar nuestros negocios y que inciden negativamente en la industria del multinivel. ¿Qué hemos hecho en España para que nombrar la palabra multinivel sea similar a mentar a la bestia?
  • Pues fundamentalmente que algunas personas hace años emprendieran estafas aparentemente similares al multinivel. Es lo que conocemos como ‘la pirámide’. ¿A cuántos de vosotros no os han dicho cuando le has comentado a alguien en qué trabajas “sí, ya sé de lo que me hablas: de la pirámide”? Y es que todavía en series televisivas se sigue recordando aquello que hoy es completamente ilegal en nuestro país en el que una gente convencía a otra gente en que metiera un dinero para pagar a los que antes habían hecho lo mismo con la promesa de que otros vendrían después a pagarte a ti tu inversión.  ¡¡¡Señores!!! Que el multinivel no es eso: que en lo que se basa es en la venta de productos (en la pirámide ni se vendía ni se compraba nada) en la que las personas que mejor desarrollan su trabajo ganan más que el resto independientemente de la situación que ocupen en la red de distribución (y en la pirámide nadie ganaba más que los de arriba y los de abajo siempre perdían). Y otra cosa que reitero: en España es ilegal el sistema piramidal y sin embargo el multinivel o venta directa está recogido en la Ley 7/1996 de 15 de enero como fórmula completamente legal de venta.


  • Otra de las claves del escaso éxito del multinivel en España la tenemos los propios distribuidores  y la formación que hemos recibido de las compañías en cuanto a cómo crear nuestra red de distribución. La antigua escuela nos decía que todo el mundo estaba preparado para desarrollar un multinivel y que por lo tanto debíamos convencer a nuestros amigos, familiares, conocidos… en fin, a todo aquel que se nos ponía en nuestro camino para que nos acompañaran a una presentación y formara parte de nuestro equipo. Esos vendedores hostigadores nos han creado tan mala fama como la que tienen aquellos que nos llaman a la hora de la siesta para ofrecernos una oferta de telefonía o los que aporrean insistentemente  nuestras puertas para abrirnos otras -las del cielo- predicando la fe los sábados por la mañana. Y es que las técnicas de marketing han evolucionado tanto que ya no es necesario tocar las -nuevamente- puertas (o narices) de todo el mundo para desarrollar tu negocio.


  • También tenemos algo que echarnos en cara los propios networkers porque hemos sido nosotros, y sólo nosotros, los que hemos creado mala fama en el multinivel en ese afán desmedido por asociar distribuidores asegurando que uniéndote a ellos se puede conseguir mucho dinero, rápidamente y con apenas esfuerzo. Y esto es MENTIRA. Es cierto que se puede conseguir mucho dinero, más o menos rápidamente pero hay que trabajar mucho y muy duro. ¿Que merece la pena porque el beneficio que obtienes es todo para ti y no tienes que repartirlo con nadie? ¿Que si das con las personas adecuadas en tu red –comprometidas, profesionales y emprendedoras- es mucho más fácil y rápido conseguir grandes beneficios? Es cierto pero hay que trabajar: formarse, ayudar al equipo, vender productos, hacer presentaciones…


  • Todo esto me hace pensar que aquellos que finalmente prueban con un negocio multinivel y digo bien prueban, están condenados al fracaso. Porque un negocio multinivel no es una inversión. Y ese es otro de los mitos más extendidos sobre esta industria. Si quieres invertir un dinero y esperar a que dé sus frutos, compra una casa o bonos en bolsa y espera tranquilamente en tu casa a que su valor se multiplique pero en multinivel no pasa eso. Si no estás atento al negocio, si no trabajas en él, si no cuidas a tu equipo, el negocio no crecerá. Es cierto que llegará un momento en el que el residual sea tan importante que conseguirás una libertad financiera que te permita echarte a dormir pero hasta que eso ocurre has tenido que trabajar muy duro. Así que ten en cuenta una cosa: la flauta no suena por casualidad tampoco en el negocio multinivel.
Como reflexión última sólo me queda preguntarme si seremos capaces de solventar todos estos problemas que ensombrecen las maravillosas perspectivas de la industria multinivel, un sistema que te ofrece la posibilidad de no tener techo y de llegar tan lejos como quieras ganando lo que trabajas para poder disfrutar en un medio plazo de la libertad financiera. ¿Podremos sacudirnos todos los prejuicios y todas las trabas que nos ha creado la educación no emprendedora que hemos recibido en la escuela y que hemos visto a nuestro alrededor? ¿Seremos los networkers capaces de limpiar las sombras del multinivel? ¿Será la crisis un aliciente para ver las cosas de otro modo o seguiremos agazapados esperando una subvención que nos ayude a aguantar el momento para intentar ser la sombra de lo que fuimos? Yo realmente espero que seamos capaces de quitarnos la venda de los ojos, que podamos mirar con esperanza el futuro y enfrentarnos a una posibilidad de progreso personal y económico, como es el multinivel, sin prejuicios.
Si tú también lo esperas, tenemos una oportunidad única por delante.
por Alfonso Sánchez